“Ecuador se volvió dependiente de la importación de combustibles”, advierte dirigente del sector energético
En entrevista con David Almeida, secretario de la Asociación de Trabajadores de las Empresas de Energía y Petróleo, se advirtió que Ecuador atraviesa una creciente dependencia de la importación de combustibles debido a la reducción de la capacidad de refinación nacional.
Según Almeida, desde hace varios años los trabajadores del sector venían alertando sobre esta problemática. Sin embargo, lejos de ampliarse la capacidad de refinación, esta se ha reducido progresivamente, lo que —a su criterio— habría beneficiado el negocio privado de importación de derivados.
“El objetivo de las alzas en el precio de los combustibles no era un beneficio fiscal, sino viabilizar el negocio privado de importación de combustibles para el mercado nacional”, sostuvo.
Capacidad de refinación en caída
El dirigente explicó que al cierre de 2025 Ecuador operaba apenas con el 60 % de su capacidad instalada de refinación. Incluso si las tres refinerías del país hubieran funcionado al 100 %, únicamente se habría podido cubrir el 33 % de la demanda nacional.
No obstante, en la práctica apenas se logró abastecer el 20 % de la demanda interna con producción nacional, profundizando así la dependencia de las importaciones.
Esta situación se ha agravado por los conflictos internacionales, como la guerra con Irán y el cierre del Estrecho de Ormuz, factores que impactan directamente en el abastecimiento y en los precios internacionales de los combustibles.
“No existe una política nacional de hidrocarburos”
David Almeida cuestionó la falta de planificación estatal en el sector energético y aseguró que actualmente no existe una política nacional de hidrocarburos.
“No hay un plan nacional y por eso no se cumplen las metas”, afirmó.
El representante sindical también denunció que existiría una intención deliberada de privatizar sectores estratégicos del país. Como ejemplo mencionó el despido de aproximadamente 1.300 trabajadores de la empresa estatal petrolera y los constantes cambios administrativos.
“La empresa estatal ha tenido un gerente cada cuatro meses en promedio. Hay una falta de rumbo y nadie sabe hacia dónde va el país ni la empresa pública”, señaló.
Asimismo, indicó que la reducción de personal ha provocado agotamiento laboral entre los trabajadores que permanecen en funciones, debido a la sobrecarga de horarios y responsabilidades.
Impacto en toda la economía
Almeida sostuvo que el problema no se limita al incremento de precios, sino también al riesgo de desabastecimiento.
Recordó que el 52 % de toda la energía consumida en Ecuador está destinada al transporte de personas y mercancías, por lo que cualquier incremento en los combustibles impacta directamente en toda la cadena productiva y en el costo de vida de la población.
Además, alertó que parte importante de la generación eléctrica del país depende de termoeléctricas, lo que también podría verse afectado por la crisis energética.
Refinería del Pacífico y soberanía energética
El dirigente sindical afirmó que Ecuador ha sido incapaz de consolidar una verdadera soberanía energética y advirtió sobre los efectos que podrían generarse cuando disminuyan los precios internacionales del petróleo tras la resolución de conflictos geopolíticos.
“El país debió invertir en incrementar la capacidad de refinación”, enfatizó.
Sobre la Refinería del Pacífico, Almeida señaló que el proyecto fue mal planteado al depender de un socio como PDVSA, que —según recordó— ya había incumplido compromisos en proyectos como el Campo Sacha.
También mencionó que finalmente fue el Estado ecuatoriano quien terminó asumiendo inversiones mediante la disolución de la compañía Río Napo.
Pese a las críticas, consideró que la idea de aumentar la capacidad de refinación y desarrollar un complejo petroquímico continúa siendo estratégica para el país.

