Rebelión en el Congope: Clemente Bravo purga directores de ADN ante presión de prefectos por falta de recursos
El escenario político en los Gobiernos Autónomos Provinciales ha dado un giro drástico. El presidente del Consorcio de Gobiernos Autónomos Provinciales del Ecuador (Congope), Clemente Bravo, ha procedido con la destitución de todos los directores vinculados al movimiento oficialista ADN. Esta medida responde a una creciente ola de indignación entre los prefectos del país.
Según fuentes cercanas a la presidencia del Congope, la decisión no es solo administrativa, sino un mensaje directo al Ejecutivo. Existe un profundo malestar en los prefectos, quienes critican la falta de firmeza y compromiso de la cuota política de ADN para pelear por los recursos que legalmente pertenecen a las provincias.
¿Por qué se rompió la relación entre el Congope y ADN?
La tensión ha llegado a su punto máximo debido a la crisis de liquidez que atraviesan las prefecturas. Los directores ahora destituidos, vinculados al partido de gobierno, han sido señalados por priorizar la lealtad política al Palacio de Carondelet por encima de las necesidades de financiamiento de los territorios.
Las fuentes internas confirman que los prefectos de diversas regiones exigieron a Bravo una postura más radical. El argumento central es que los funcionarios de ADN no han mostrado interés en presionar al Ministerio de Finanzas para el desembolso de las asignaciones pendientes.
Las 3 razones del descontento provincial
- Bloqueo de recursos: Se percibe que los directores salientes actuaban como «freno» ante las demandas de pago de las deudas estatales.
- Falta de gestión técnica: Los prefectos denuncian que la defensa del presupuesto provincial pasó a un segundo plano frente a la agenda electoral de ADN.
- Crisis de vialidad y riego: Sin los recursos adecuados, las provincias no han podido responder a las emergencias climáticas, desgastando la imagen de los prefectos ante la ciudadanía.
Clemente Bravo busca recuperar la autonomía del Congope
Con la salida de los cuadros de ADN, Clemente Bravo busca blindar al organismo y transformarlo en un verdadero bloque de presión. El objetivo es claro: exigir el pago inmediato de las deudas que el Estado mantiene con los GAD provinciales, las cuales están asfixiando la obra pública a nivel nacional.
«No se puede tener al enemigo durmiendo en casa», mencionaron fuentes del entorno de Bravo, refiriéndose a que no era posible liderar una lucha por recursos mientras el personal directivo respondía a las directrices del gobierno central.
Impacto en la gobernabilidad y futuro de las provincias
Esta purga administrativa marca un antes y un después en la relación Gobierno-Prefecturas. Se espera que en las próximas horas se anuncien nuevos directores con un perfil netamente técnico y combativo, que no tengan ataduras con el oficialismo.
Los prefectos del país han cerrado filas en torno a esta decisión, advirtiendo que, si no hay una respuesta inmediata sobre las transferencias presupuestarias, las medidas de hecho podrían escalar a nivel nacional.

