“Que se proscriban partidos es impresentable, nos convierte en una república bananera”
POLÍTICA | LA GRANJA. El consultor político Oswaldo Moreno analizó el escenario electoral que vive el Ecuador y expresó su preocupación por la exclusión de organizaciones políticas del proceso electoral, calificando la situación como inédita y perjudicial para la democracia.
En entrevista con nuestro espacio informativo, el consultor político Oswaldo Moreno advirtió que el país atraviesa un momento político sin precedentes debido a la proscripción de distintas organizaciones políticas. A su criterio, resulta «impresentable» que movimientos y partidos de oposición sean excluidos de la contienda electoral, mientras la única voz autorizada termina siendo la del Gobierno Nacional, que además se ha convertido en la vocería de la propia autoridad electoral.
“Que se proscriban partidos es impresentable, nos convierte en una república bananera”.
Una elección convertida en plebiscito
Moreno considera que el Gobierno ha trasladado la agenda política nacional hacia el ámbito local, transformando las próximas elecciones seccionales en un proceso de carácter plebiscitario.
Según explicó, se trata de una apuesta política audaz en la que el oficialismo medirá su respaldo ciudadano frente al resto de organizaciones que sí podrán participar en la contienda.
Violencia y un país polarizado
El analista manifestó su preocupación porque los ecuatorianos acudirán a las urnas en medio de una grave crisis de seguridad. Recordó que cerca de la mitad del país presenta indicadores muy elevados de violencia y que, en provincias de la Costa, el promedio alcanza las 100 muertes violentas por cada 100 mil habitantes.
Además, señaló que la percepción ciudadana sobre el Gobierno varía considerablemente entre regiones. Mientras en varias zonas de la Costa la aceptación del presidente es extremadamente baja, en sectores de la Sierra los niveles de respaldo se mantienen en cifras medianamente aceptables.
Las cartas de ADN
Respecto al panorama electoral del movimiento ADN en Guayaquil y la provincia del Guayas, Moreno considera que figuras como Olsen y José David Guschmer representan candidaturas competitivas que pueden fortalecer al oficialismo, aunque todavía existe incertidumbre sobre si tendrán la fuerza suficiente para alcanzar la victoria.
En el caso del Azuay, el consultor observa un escenario diferente. Asegura que el presidente Daniel Noboa y su movimiento no han sabido administrar temas sensibles para la provincia, como ocurrió con el conflicto relacionado con la protección del agua, un asunto que tiene una alta sensibilidad entre los habitantes de Cuenca.
¿Cómo sobrevivirá ADN sin Noboa?
Moreno también cuestionó la falta de alianzas políticas del oficialismo en las distintas provincias del país. A su juicio, esta decisión representa otra apuesta riesgosa del Gobierno y plantea una interrogante sobre el futuro de la organización política.
«La gran pregunta es cómo ADN sobrevivirá a Noboa».
El nuevo rostro del Partido Social Cristiano
Sobre la precandidatura de Andrés Roche por el Partido Social Cristiano (PSC), el consultor sostuvo que actualmente existe un Nebot y un PSC mucho más moderados que en años anteriores.
Destacó que Roche posee experiencia en el sector público y considera que su candidatura puede servir para despertar la nostalgia de épocas en las que el socialcristianismo tuvo una importante presencia política. Añadió que uno de sus principales atributos es el parecido físico con Jaime Nebot, aunque la incógnita será si logra capitalizar electoralmente esa identificación.
La Revolución Ciudadana sigue siendo la principal oposición
Finalmente, Moreno afirmó que la Revolución Ciudadana continúa siendo el principal opositor del Gobierno Nacional. Aunque históricamente su mayor apuesta ha estado en las elecciones presidenciales, recordó que el movimiento también ha conseguido importantes resultados en procesos seccionales.
En ese sentido, señaló que la organización deberá fortalecer su trabajo territorial para proyectarse con mayor fuerza en el ámbito local y evitar que municipios y ciudades queden políticamente bloqueados o aislados.

